Fue comportamiento "peligroso y francamente estúpido", dijo el encargado de puerto donde ocurrió el hecho.

 

"No llevarías un sándwich de jamón a un oso en medio del bosque, así como no deberías darle pedazos de pan a un mamífero salvaje en el agua que pesa unos 450 kilogramos", con esas palabras Robert Kiesman, presidente de la Autoridad de Puertos de localidad de Steveston Harbor, cerca de Richmond, en Columbia Británica, en Canadá, criticó a la familia por el incidente que terminó con una niña en el agua luego de ser arrastrada por un gigantesco lobo marino.

La autoridad aseguró que en la zona hay carteles que advierten sobre no alimentar a los animales que se acercan a la zona, con multas de hasta 100.000 dólares canadienses, unos 40 millones de pesos chilenos. Este problema se da en varios lugares de la región de British Columbia, no sólo en Richmond, según informó.

"Ciertamente no deberías dejar que tu pequeña hija se siente en el borde del muelle con su vestido colgando luego de que un lobo marino ya ha intentando morderla. Un comportamiento peligroso y francamente estúpido", agregó Kiesman en una entrevista con la cadena pública CBC.

En el video viralizado el domingo, muestra a grupo de turistas que alimentaba a un lobo marino en un muelle de pescadores en Canadá, cuando el animal sorpresivamente atacó a una niña.

En el registro, se ve como la menor se sienta en el borde del muelle. Tras ello, el lobo marino mordió la ropa de la niña y la arrastró violentamente bajo el agua

Rápidamente, un hombre que se encontraba en el muelle se lanzó al rescate de la menor, quien milagrosamente resultó ilesa. Se desconoce si el hombre es familiar de la menor. 

El video fue filmado por Michael Fujiwara, según consigna Infobae. "Ella y su familia empezaron a alimentarlo con trozos de pan o lo que fuera, y luego el animal entró en demasiada confianza", explicó.

Tras el ataque, los encargados de la seguridad en la zona, dispusieron carteles de advertencia y dispusieron que dos de sus empleados patrullen el área para alertar a las personas que no alimenten a los mamíferos.