Vergüenza, rabia, impotencia, engaño. Eso es lo que aflora en la comunidad sanfabianina empoderada que siguió el proceso de evaluación ambiental del proyecto “Línea de Transmisión Eléctrica 1×220 kv Punilla – San Fabián”. Proyecto que viene a viabilizar económicamente el proyecto hidroeléctrico estatal “Embalse Punilla”.

¡Vergüenza!, porque volvimos a confirmar que la normativa ambiental no funciona; porque este proyecto, bajo un fuerte lobby político, tuvo la complicidad de todos los servicios públicos, quienes no hicieron la pega de evaluar el proyecto presentado, a excepción del municipio de San Fabián. Vergüenza da ver el pronunciamiento de Sernatur, que no consideró el alto impacto paisajístico y turístico que un proyecto de torres de alta tensión generaría en una zona virgen cordillerana.

¡Rabia! da saber que el anterior intendente Díaz, en sus reuniones semanales cuadraba a todos los servicios encargados de hacer observaciones, para que no pusieran trabas al proyecto de las torres del Punilla. Método que se repitió con la llegada del actual gobierno que ejerció presión para apurar el término del proceso.

¡Impotencia!, da saber que los habitantes de San Fabián nunca hemos sido considerados por nuestras autoridades provinciales y regionales, pues este proyecto no reconoce afectación al medio humano, habiendo comunidades a menos de 50 metros, no toma en consideración que una comuna de 4000 habitantes, con la ejecución del Embalse Punilla, de la Central Ñuble de Pasada y Las Torres de Alta Tensión se verá duplicada su población, matando el turismo y colapsando los servicios públicos. Impotencia da saber que ni siquiera el riesgo volcánico ante la inminente erupción del volcán Chillán, importan a nuestras autoridades poniendo en riesgo la integridad de todos los sanfabianinos.

¡Engaño!, por todo lo antes señalado y más aún porque el proyecto (Embalse Punilla) no está funcionando bajo los plazos establecidos. Todo esto bajo la pasiva mirada de los organismos encargados de fiscalizar.

Sin embargo, a pesar del cansancio, de las injusticias y las desigualdades, existe gente buena que luchará para revertir esto, que luchará por lo justo y lo que corresponde, luchará porque los costos de estos proyectos sean asumidos por quienes corresponda, que en ningún caso somos los habitantes de este territorio llamado San Fabián.