Equipos de rehabilitación rural cuentan con nuevos vehículos para recorrer las comunas de Ñuble

odas las mañanas, dos equipos, conformados cada uno por un/a kinesiólogo/a, un/a terapeuta ocupacional y un conductor, parten desde el Servicio de Salud Ñuble (SSÑ) a algunas de las comunas más alejadas de la Región. El objetivo: atender a personas con problemas de salud como artrosis de rodilla y cadera y secuelas de accidentes cerebrovasculares mediante la modalidad de visitas domiciliarias. A su vez, realizan sesiones grupales, consejerías individuales y familiares, educación a la comunidad a los equipos de salud, entre otras tareas.

 

Se trata de los equipos de rehabilitación rural del SSÑ que cada año atienden a cerca de 350 usuarios. Para ello, se movilizan en dos vehículos equipados con implementos para apoyar la rehabilitación en terreno, los cuales fueron renovados por el Servicio de Salud de la Región.

 

En ese contexto, el Director de la institución, Francisco López Castillo, destacó la inversión, superior a los $40 millones, que permitirá mejorar los tiempos de traslado a las distintas localidades. La autoridad recalcó el valor de la estrategia que posibilita acercar la salud a los rincones más apartados del territorio: “Este programa nos permite superar la marginación geográfica, con un plan específico de rehabilitación ajustado a las distintas necesidades de los beneficiarios afectados por problemas de salud frecuentes y muy invalidantes como la artrosis o accidentes cerebrovasculares", explicó.

 

“El trabajo de los equipos se realiza de forma anónima, sin embargo, a cada hogar que asisten, le cambian la vida, ya que mejoran la salud de las personas, disminuyen sus limitaciones funcionales y mejoran su integración social, familiar y, en definitiva, su calidad de vida”, añadió el directivo.

 

¿Cómo es el trabajo de los equipos?

 

Al llegar a una comuna las y los profesionales se contactan con el centro de salud familiar y las juntas de vecinos para hacer un catastro y conocer a quienes necesitan rehabilitación. Con este informe realizan las visitas a domicilio, evalúan la condición del paciente, como pérdida de movimiento y eventual dolor, y diseñan una terapia personalizada en la que también se involucra a la familia para apoyar el tratamiento.

 

Según explicó Andrea Muñoz, Jefa de la Unidad de Rehabilitación Física y Respiratoria del SSÑ, “la mayoría de los pacientes que atendemos tienen secuelas de accidentes cerebrovasculares. La artrosis de cadera o rodilla son otros de los diagnósticos más frecuentes entre los usuarios del programa. El dolor es recurrente en las personas con esta enfermedad, por lo que se diseñan programas de ejercicios que pueden mejorar (su condición)”.

 

Además, las y los profesionales de la clínica ayudan a los pacientes en la elaboración de artefactos para continuar las terapias en casa. Por ello, el apoyo familiar es clave, ya que motivan y colaboran con su mejoría.

 

El año pasado se atendieron a 350 pacientes y realizaron cerca de 770 visitas domiciliarias. La clínica de rehabilitación rural como programa, funciona desde 2010 y desde entonces ha brindado atención a cerca de 2 mil 300 personas.

rodrigo villanueva