Las oportunidades del Valle del Itata están en el cooperativismo moderno

Desde la cartera de Agricultura, en estos casi cuatro meses de trabajo en la nueva Región de Ñuble, hemos tenido especial preocupación en avanzar en la incursión de cultivos o rubros intensivos de mayor rentabilidad, riego y asociatividad a través del cooperativismo moderno, profesional, ya que estamos convencidos como Gobierno que es el camino correcto para mejorar la calidad de vida de miles de agricultores, independientes de su tamaño, que demuestran en terreno sus problemas y su entusiasmo por enfrentarlos y salir adelante, para el bienestar de sus familias y entorno.

En materia de nuevos rubros agrícolas, nos encontramos trabajando con especialistas en evaluar aquellos que tengan ventajas y se adapten mejor a las diferentes zonas agroecológicas, con el fin de entregar recomendaciones que tengan un respaldo técnico y conduzcan a los agricultores hacia buenos resultados, con mayor rentabilidad, a generar trabajo, especialmente a la juventud, que, al no tener opciones en el campo, emigra a la ciudad.  Este cambio requiere de inversiones, para lo cual el Ministro de Agricultura ha tenido contacto con diferentes entidades financieras, destacando el Banco del Estado que ha incorporado el área agrícola que ofrece financiamiento con créditos que se adapten a la realidad de la actividad agrícola, con tiempo de gracia y mayores plazos, para facilitar la decisión de aquel agricultor que opte por cultivos intensivos y de mayor rentabilidad como los frutales.  

Se trabaja el uso de recursos hídricos con la Comisión Nacional de Riego (CNR) e Indap, fomentando obras de acumulación, conducción y riego tecnificado con uso de energía renovables, para hacer un uso eficiente del agua de riego. Hoy hay concursos vigentes para distintos tipos de obras de regadío y trabajamos en un futuro convenio entre la CNR y el Gobierno Regional de Ñuble, para contar con recursos regionales que se sumarán a los sectoriales y así más agricultores puedan disfrutar de las ventajas de contar con obras de riego, que aumenten la productividad de sus predios y la consiguiente generación de empleos.  A lo anterior, se debe sumar, el hecho que el Gobierno ha priorizado la construcción de dos embalses en la Región, que llevaran a la incorporación al riego a 70.000 nuevas hectáreas, con alta seguridad de disponibilidad del recurso.

En asociatividad, hemos difundido el mensaje del Presidente Sebastián Piñera y el Ministro de Agricultura Antonio Walker, quienes han señalado que, a través del cooperativismo moderno, pequeños agricultores pueden juntar fuerzas para competir de igual a igual con las grandes empresas.  Es conocido el hecho que uno de los grandes problemas que tiene la agricultura nacional, es la comercialización de su producción, donde no funciona un sistema justo de oferta y demanda, al existir una importante concentración de poderes de compra, como sucede con el trigo, la leche, los vinos, entre otros.

La inequidad de la comercialización de la producción, ha sido por mucho tiempo una característica en el sector vitivinícola, donde miles de pequeños productores deben negociar su producción con muy pocas empresas, lo que ha motivado los bajos precios de la uva y la depresión de todo un sector productivo y representativo de varias comunas que no tienen muchas alternativas, ocasionando pobreza.

Durante el año, en varias oportunidades, dirigentes viñateros han entregado al Ministro de Agricultura, un extenso petitorio de problemáticas que se centran en la falta de transparencia y la inequidad de negociación de la uva y el vino. Tras diferentes análisis, el Gobierno ha entregado hace algunos días en la Mesa Nacional del Vino, una serie de medidas que implementará el SAG, otorgando mayor transparencia, fiscalización y duras penas a los infractores que, en gran medida, dan respuesta a gran parte de los petitorios de los productores, lo que significa un gran avance que no se había obtenido durante largo tiempo.

El problema de comercialización, se debe afrontar por la vía de la asociatividad, que a través de cooperativas modernas y profesionales, se transforme en un competidor de las grandes empresas, empujando a que la uva se comercialice a precios más justos, para lo cual son los propios productores que deben superar sus desconfianzas y establecer sistemas de transparencia, a través de cooperativas que compren la uva, elaboren vinos de calidad y obtener beneficios de los subproductos, haciendo un mercado más rentable y competitivo, creando otras oportunidades.  No se debe descartar la incursión en otros rubros productivos, como frutales, aprovechando las especiales condiciones climáticas del sector. 

rodrigo villanueva