1. En diciembre de 2018 se cerró una investigación previa al sacerdote de nuestra Diócesis, Jaime San Martín Solís, por conductas impropias contrarias al sexto mandamiento. Sus conclusiones darían paso a un proceso administrativo penal diocesano, para establecer una sanción.

2. Sin embargo, el pasado 2 de enero se ha recibido una denuncia contra el sacerdote por abuso sexual contra una joven menor de edad, por hechos acaecidos en los años 1997-2000 en la Diócesis de San Bernardo, donde San Martín sirvió por algunos años.

3. En vista de estos nuevos antecedentes, se ha decidido ampliar la investigación previa antes citada, a cargo del promotor de justicia, presbítero Luis Flores. De confirmarse la verosimilitud de la denuncia, el proceso será derivado a la Congregación para la Doctrina de la Fe, instancia competente para juzgar abusos que afecten a menores.

4. Como medidas cautelares, se ha establecido la prohibición del ejercicio de todo ministerio público por parte del sacerdote, además de la fijación de domicilio en el territorio de la Diócesis. Asimismo, se le ha apartado de su rol de párroco de Cobquecura.

5. Los antecedentes de esta denuncia han sido remitidos a la Fiscalía Nacional.

6. El Administrador Apostólico de Chillán reitera su solidaridad con las víctimas y su compromiso por erradicar de la Iglesia diocesana el mal de los abusos, buscando la verdad y la justicia.

Chillán, 09 de enero de 2019.