DECLARACIÓN PÚBLICA SOBRE EL DERECHO HUMANO AL AGUA

La Federación nacional de Agua Potable Rural de Chile -FENAPRU CHILE, organización con gran representación nacional, que reúne a 7 Asociaciones provinciales y regionales del país que trabajan en agua potable rural, incluyendo a la Asociación Limarí; Asociación Aconcagua; Asociación Gremial de Servicios de Agua Potable de la Región de O’Higgins; Asociación Ñuble; Asociación Bío; Asociación Araucanía y Asociación Los Lagos, en el día mundial del agua  declara a la opinión pública lo siguiente:

  • Que desde hace varios años venimos señalando en distintos seminarios, reuniones con el poder ejecutivo y sesiones en el Congreso Nacional, respecto a la sobreexplotación y contaminación del agua, sin que a la fecha se tomen las medidas necesarias ante el estado de alerta roja en el que estamos.

  • Hoy nuestro país está en una crisis hídrica aguda que ha hecho que varios de nuestros pozos de agua potable se estén secando, las bombas queden colgadas, las norias, vertientes, ríos y lagunas como Aculeo estén secas y, que de las 101 cuencas del país, la mayor cantidad estén agotadas, situación que es muy desastrosa para nuestro sector.

  • Está situación está acentuada por el cambio climático que acecha, que no se puede revertir y respecto al cual vemos que poco y nada se está haciendo para mitigar sus consecuencias.

  • No existe una coordinación nacional en materia de agua, que fije políticas públicas para una buena gestión del agua que permita, entre otros, recuperar las cuencas hoy agotadas y generar un buen ordenamiento territorial. Tampoco existe un balance hídrico actualizado, así como tampoco una fiscalización y sanciones de los usos y abusos, con varios casos de robo de agua comprobados, situación que nos parece inaceptable.

Todo ello ha generado gravísimos problemas a lo largo del país, ante los cuales señalamos lo siguiente:

  • No entendemos que, a pesar de la terrible crisis hídrica en la que se encuentra la mayor parte del país, se siga deforestando vegetación nativa para plantar monocultivos que requieren un alto consumo de agua, terminando con la flora y fauna natural que da equilibrio al ecosistema, generando erosión de los terrenos y por ende pérdida de su calidad de retención de agua.

  • No entendemos que esta deforestación sea en buena parte producida por el fomento y subsidio del Estado al riego tecnificado, el cual se ha adoptado para optimizar los usos del agua.  Este sistema no permite generar excedentes de agua que infiltren las napas subterráneas y puedan darle sostenibilidad a los acuíferos y a la fecha se ha incentivado sin incluir medidas que establezca límites a las plantaciones, dando como resultado que el agua que se ahorra con esta tecnología se termina utilizando para expandir las hectáreas agrícolas, con una explotación indiscriminada de nuestros recursos hídricos. Al final los únicos que se benefician con esta tecnología son el sector agropuecuario y la industria en general,  en desmedro de las comunidades que conviven en el mismo territorio, lo que nos parece aberrante.

  • No entendemos que se sigan autorizando industrias que impactan fuertemente la cantidad y calidad de las aguas, como sucede con la minería, y que además en el país se sigan vendiendo químicos para la agricultura que en otros países están prohibidos, como el glifosato, con el inmenso riesgo a la salud que ello implica y el impacto en la contaminación de aguas superficiales y subterráneas que tiene.

  • No entendemos, que a la hora de solicitar derechos de agua para comunidades, las APRs debamos competir con todos los solicitantes, sin ninguna priorización al consumo humano.

  • No entendemos que el Estado esté comprando Derechos de agua a particulares para otorgar a comunidades sin agua,  cuando estos particulares la obtuvieron de forma gratuita.

  • No entendemos que los Servicios de Agua Potable Rural tengan que comprar agua a Sanitarias o a Juntas de Vigilancia para proveer a su población, con sus correspondientes consecuencias en costos y calidad.

  • Por último, no entendemos que el Estado no esté tomando medidas urgentes cuando hoy  tenemos muchas comunidades sin agua a lo largo del país, con casos emblemáticos como Petorca, La Ligua, Cabildo, zonas del Bio Bio, Araucanía, Los Lagos y zonas de Chiloé.  Creemos que éstas son verdaderas Zonas de Sacrificio donde se viola sistemáticamente el derecho humano al agua, pues se trata de comunidades que deben abastecerse con camiones aljibe y sobrevivir con 50 litros por persona, cantidad insuficiente para la alimentación, aseo, lavado de ropa, alimentación para animales, riego de árboles y jardines domésticos. Consideramos que esto es producto de una total inconsciencia, pues algunas de estas comunidades vienen clamando por años y a la fecha no han tenido la respuesta que necesitan.

Ante este escenario como dirigentes demandamos que:

  1. De una vez por todas se priorice el agua para el consumo humano y servicios ambientales, por sobre la propiedad de derechos de agua.

  2. Se lleven a cabo las reformas pendientes al nefasto Código de Aguas de 1981 que favorece la privatización, la existencia de un mercado del agua y la separación del agua  de la tierra, reformas que han estado en discusión por más de 8 años sin avanzar y que deben ir de la mano con una modificación al artículo 19 numeral 23 y 24 de la Constitución política de Chile referido a la propiedad.

  3. No estamos de acuerdo con las indicaciones Sustitutivas a la Reforma al Código de Aguas presentada por el ejecutivo, ya que en esencia no beneficia para nada a la ciudadanía, sino que al empresariado, dando prioridad a la certeza jurídica que éste exige.

  4. Se debe dar cumplimiento la Res 64/292 de las Naciones Unidas,  firmada por el Estado de Chile el 28 de julio de 2010 y que reconoce el Derecho Humano al Agua y Saneamiento e incorporarlo en su legislación interna.

Chile necesita de un Estado que pueda proteger a todos sus ciudadanos por igual y que garantice la sostenibilidad de las comunidades y los ecosistemas. Las soluciones requieren de un gobierno que trabaje por el bien de todos y que entienda que el desarrollo económico no puede estar por encima de la vida de las personas y su ambiente natural.

La crisis es hoy y si no hacemos nada se agravará cada vez más, con más conflictos, comunidades desplazadas, pérdida de ecosistemas y más. FENAPRU hace un llamado urgente al Estado de Chile, a los empresarios y a la ciudadanía para tomar medidas ahora, antes de que sea demasiado tarde. El agua es vital para la vida y es un Derecho humano que no debemos soslayar.

rodrigo villanueva