Al pequeño Noah no le daban más de dos días de vida, pero ha logrado revertir todos esos malos pronósticos.

El pequeño Noah nació con solo un 2% de función cerebral y su pronóstico solo le daba un par de días de vida.

El niño inglés también traía un grave caso de espina bífida, además de un quiste cerebral. Por lo mismo, su madre durante el embarazo incluso comenzó a organizar el funeral de su bebé debido al pésimo pronóstico que le daban los doctores.

Pero Noah se encargó de revertir su futuro y se ha convertido en un caso que asombra a la comunidad médica.

Su cerebro comenzó a crecer y desarrollarse, llegando al 80% del tamaño normal para un niño de su edad (cinco años). Además logró sentarse con la espalda erguida, cantar y jugar videojuegos como un niño normal.

 

Actualmente, el cerebro de Noah continúa desarrollándose, más allá de los pronósticos y su familia confía que podrá caminar algún día.

 

Incluso, su caso se transformó en un documental titulado "The boy who grew a brain" (El niño al que le creció un cerebro) y se ha convertido en todo un "héroe nacional" en Inglaterra.