A nadie le gustan las personas impuntuales y aunque pueda ser un hábito muy molesto para algunos, llegar tarde a todas partes también tiene su lado positivo, según la ciencia. 

Y es que de acuerdo a la Doctora Diana DeLonzor, psicóloga experta en administración del tiempo libre, las personas impuntuales viven menos estresadas y por ende, corren menos riesgo de adquirir una enfermedad cardiovascular, accidentes cerebrovasculares o cuadros de depresión.

Beneficios de la impuntualidad

En su libro “Never Late Again” (Nunca más tarde”), DeLonzor cita un estudio que analizó a personas puntuales e impuntuales en un lapso de 15 a 40 años, demostrando que aquellos que hacen esperar a sus acompañantes eran más optimistas y relajados. 

Por su parte, la Dra. Linda Spancin, también especialista en tiempo libre, afirma que la impuntualidad puede ser un rasgo tan frustrante como perfeccionista.

“Muchas personas no pueden salir de casa sin dejar su cama tendida, los platos limpios, los zapatos en su lugar, etc. De hecho este perfeccionismo tiene dos caminos: el de la pasión por los detalles, que puede desembocar en una exitosa carrera y aquel en el que se puede desarrollar Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC). Gracias al primer camino podemos asegurar que la impuntualidad no es del todo terrible”.

¿Qué te parecen estos hallazgos? Al menos ya tienes una buena excusa para la próxima vez que llegues tarde.