Boric aborda su futuro político y llama a la reflexión: "La izquierda que solo culpa al adversario está condenada a diluirse"

El Presidente Gabriel Boric reflexionó sobre su futuro político y el momento que atraviesa la izquierda chilena, advirtiendo que un sector que se limita a responsabilizar a sus adversarios por sus derrotas corre el riesgo de perder relevancia.

Las declaraciones fueron realizadas en una entrevista concedida al diario El País, donde el Mandatario abordó tanto el cierre de su gestión como los desafíos del progresismo tras dejar La Moneda en dos meses más.

En la conversación, Boric compartió algunas de las principales lecciones que —según señaló— le dejó ejercer la Presidencia durante casi cuatro años. En ese contexto, sostuvo que la política democrática no se construye desde gestos heroicos ni discursos encendidos, sino desde la coherencia, la responsabilidad y la capacidad de generar cambios concretos en la vida de las personas. A su juicio, las promesas grandilocuentes y la búsqueda constante de antagonistas carecen de sentido si no se traducen en mejoras reales para la ciudadanía.

El Mandatario recalcó además la importancia de someter permanentemente las propias convicciones al debate y a los buenos argumentos, señalando que es posible hacerlo sin renunciar a los principios ni a la identidad política. En ese sentido, afirmó que comenzó y termina su Gobierno definiéndose como una persona de izquierda.

Respecto del proceso de autocrítica que vive el progresismo, Boric descartó la idea de buscar responsables individuales y llamó a realizar una revisión profunda del proyecto político. Afirmó que la disputa por la hegemonía es dinámica y que una izquierda que no reflexiona sobre lo que representa y a quién quiere convocar pierde sentido. No obstante, advirtió que renegar de lo realizado también constituye un error.

“Una reflexión superficial no basta. La izquierda que solo culpa al adversario está destinada a diluirse”, enfatizó el Presidente.

Mirada al futuro tras dejar la Presidencia

En relación con su futuro una vez finalizado su mandato el próximo 11 de marzo, Boric descartó asumir cargos internacionales y señaló que su intención es mantenerse, por un tiempo, alejado de la contingencia política inmediata. Aclaró que no pretende transformarse en comentarista del próximo Gobierno, aunque advirtió que responderá si se enfrenta a ataques o a versiones que distorsionen su gestión.

El Jefe de Estado subrayó que el desafío del progresismo será volver a conectar con mayorías sociales, señalando que no basta con sentirse cómodo con las propias ideas si estas no logran representar a una parte significativa de la sociedad. En esa línea, expresó su interés por el trabajo territorial, el fortalecimiento de los partidos políticos y la reconstrucción de vínculos con sectores que hoy se sienten alejados de la política institucional.

Finalmente, Boric sostuvo que continuará trabajando por la construcción de una alianza amplia entre la izquierda, la centroizquierda y el centro, asegurando que la política sigue siendo una vocación central en su vida. Reconoció que, si bien se han dado pasos hacia un país más justo e igualitario, aún queda un largo camino por recorrer, y enfatizó que la oposición que venga deberá ser democrática, conectada con el territorio y con las demandas reales de la ciudadanía, más allá del debate en redes sociales o círculos cerrados.

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