Encuesta revela respaldo ciudadano a monumento de Sebastián Piñera a dos años de su fallecimiento
En el segundo aniversario del fallecimiento del expresidente Sebastián Piñera, un sondeo de opinión volvió a instalar el debate en torno a la posibilidad de levantar un monumento en su memoria en las inmediaciones del Palacio de La Moneda.
El exmandatario perdió la vida hace dos años tras un accidente aéreo ocurrido en el lago Ranco, mientras pilotaba su helicóptero. A un año de ese hecho, el entonces presidente del Senado, José García Ruminot (RN), impulsó una iniciativa legal para erigir una estatua en su honor, propuesta que considera su emplazamiento en un espacio público cercano a la sede de Gobierno.
La tramitación del proyecto ha avanzado con respaldo mayoritario en el Congreso, aunque no exenta de críticas. El pasado 20 de enero, el Senado aprobó la iniciativa en particular con 33 votos a favor, cuatro en contra y una abstención. Las objeciones provinieron principalmente de parlamentarios del Partido Comunista y de la senadora independiente Fabiola Campillai.
Posteriormente, a fines de enero, la Comisión de Gobierno Interior de la Cámara de Diputados dio luz verde al proyecto en general, con siete votos a favor, tres en contra y dos abstenciones. En esa instancia se aprobó una indicación del diputado Juan Fuenzalida (UDI), que modifica el lugar originalmente propuesto para el monumento, trasladándolo desde la Plaza de la Constitución a la Plaza de la Ciudadanía.
Debido a que aún resta revisar una indicación pendiente, la iniciativa no alcanzaría a ser despachada antes del receso legislativo de febrero, por lo que su discusión se retomaría en marzo.
En paralelo al debate parlamentario, la encuesta Black & White abordó el tema y reveló que un 54% de los consultados está de acuerdo con instalar una estatua del expresidente Piñera frente al Palacio de La Moneda. El respaldo aumenta principalmente entre hombres, personas del segmento C2 y mayores de 55 años.
El estudio también mostró que un 56% de los encuestados tiene una evaluación positiva de la figura del exmandatario, con un 29% que califica su gestión como muy buena y un 27% como buena. Esta valoración favorable se incrementa entre hombres, personas de menores ingresos y en los grupos etarios de mayor edad.