Con controversias por Pakarati y tras el portazo al estatuto autónomo: Boric viajará a Rapa Nui a semanas de dejar el cargo
A solo 22 días del cambio de mando, el Presidente Gabriel Boric concretará su primera visita oficial a Rapa Nui. La gira se extenderá por tres días y estará enfocada en actividades y anuncios relacionados con conectividad e infraestructura.
El Mandatario se alojará en Hanga Roa, en lo que será uno de los últimos despliegues relevantes de su administración antes del 11 de marzo.
El viaje se configura como la última gira de gran envergadura del periodo. Aunque durante enero se evaluó una visita a Sudáfrica, tras una invitación cursada por el Presidente Cyril Ramaphosa en el marco de la cumbre Brics, esa alternativa fue finalmente descartada. En paralelo, Boric ha intensificado su agenda regional para inaugurar obras públicas en la recta final de su mandato.
El arribo a la isla polinésica se produce en medio de dos episodios que han tensionado el escenario local. El primero es el amplio rechazo que recibió la propuesta del Ejecutivo para avanzar en un Estatuto Especial con mayores atribuciones de autogobierno. La comunidad Honui —que agrupa a cerca de 32 familias— informó que en la consulta realizada el 1 de febrero el 89,3% de los votantes se manifestó en contra de la iniciativa.
Desde la agrupación señalaron que el resultado constituye una señal política clara y recalcaron que la autodeterminación supone que el propio pueblo defina libremente su estatus político y modelo de desarrollo. Asimismo, subrayaron que el resultado no implica renunciar a las demandas históricas por autonomía, sino que refleja cuestionamientos a la manera en que el Estado condujo el proceso.
El segundo flanco es la remoción de Mahani Pakarati como embajadora de Chile en Nueva Zelanda. La decisión fue adoptada por Cancillería luego de que la diplomática promoviera públicamente la autodeterminación de la isla en redes sociales y en una entrevista concedida a un medio neozelandés. El canciller Alberto van Klaveren sostuvo que no existió autorización para esa intervención y que sus declaraciones no representaban la postura oficial del Gobierno.
En ese contexto, la visita presidencial se desarrollará bajo un ambiente político marcado por debate y sensibilidad en el territorio insular.